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Comunicación ¿Un don perdido?

Basta ver los titulares de los periódicos y los artículos explicando algunas situaciones del país.  De una y otra orilla, son numerosas las expresiones que dan a entender que los discursos, los argumentos y los planteamientos parecen sesgados, incompletos, tendenciosos e incluso enigmáticos.

Esta no es una reflexión política, ni más faltaba.  Se trata de una posición reflexiva sobre el llamado “Don de la Comunicación” que se supone distingue a los humanos de otras especies por su elaboración, exploración y creación de formas y códigos.

La pandemia, con sus retos de convivencia y soledad;  la economía con sus desafíos de sobrevivencia y crecimiento; la salud con sus imperativos de cubrimiento y abastecimiento;  todos, escenarios que movilizan dilemas para los cuales la comunicación, en cualquiera de sus matices, se convierte en herramienta privilegiada.

Nuevas dinámicas comunicacionales

En las empresas persisten hoy más que nunca los dilemas relacionados con lo que se ha llamado “la nueva normalidad”.  Trabajo en casa, teletrabajo, retorno parcial a las oficinas… un numeroso escenario lleno de espacios comunicacionales que hemos aprendido a llevar, a lo largo de un año largo de esta experiencia.

Las dinámicas presentes en el hogar y en las empresas, han permitido identificar momentos comunicacionales, códigos, jergas, rituales, protocolos, tal vez impensados antes de la pandemia.  Emisores y perceptores con roles diversos, mostrando en ocasiones recursos más elaborados, discursos más finos y pertinentes.  También hemos sido protagonistas de actores comunicacionales confusos… en ocasiones asfixiados y llevados al silencio.  Silencio que también comunica y de qué forma!

Mucha técnica, poco sentido común

Google registra casi 12 millones de entradas ante la consulta “técnicas de comunicación” una cifra que no hace eco a los problemas de comunicación presentes y cotidianos que están llevando a empresas y gobiernos a situaciones de gran complejidad.

No conozco un plan de desarrollo o alguna iniciativa de promoción de personas, que no haya incluido el fortalecimiento de la comunicación.  Abunda la literatura, son incontables los expertos… pero algo no está funcionando…  y pareciera ser que precisamente en el abordaje de la comunicación, es donde estamos fallando como seres humanos.

Posiblemente nos excedimos en técnicas, fórmulas, conceptos y expertos… descuidando que la comunicación, como don natural, puede ser tan simple y tan efectiva como lo decidamos ver.

La comunicación como vínculo

Vale la pena hacer una reflexión sobre uno de los principales propósitos de la comunicación: crear vínculos.

Para esto es necesario considerar, entre otras, estas premisas:

  • Los actores del proceso comunicacional son iguales:

Uno y otro, en tanto seres humanos, tienen posiciones valiosas, puntos de vista enriquecidos por su experiencia.  Posiblemente divergentes dado el ángulo de la realidad desde el cual observan, pero iguales como personas.

  • El mensaje está mediado por la emoción y la emoción nace de la experiencia particular:

Para encontrar un punto de convergencia entre el mensaje de uno y otro, es conveniente separar la carga emocional de la argumentación.  La emoción es un producto individual, que tiene que ver con la jerarquía de valores de cada persona, sus creencias y aquello a lo que le da relevancia.  Comprender las emociones que envuelven un mensaje y legitimarlas como valiosas para el otro, es un paso en la búsqueda de acuerdos.  Claro que la carga emocional de un lado, no obliga a la adhesión del otro, sin embargo abre el camino al respeto por lo que significa lo que el otro comunica.

  • Las cartas ocultas van en busca de trofeos, no de vínculos:

Expresar de manera clara los sentimientos, las posiciones, los pro y los contra de diferentes situaciones en al ámbito empresarial, familiar y personal, facilita un escenario de construcción, donde uno más uno no es dos, es un producto sinérgico donde todos ganan.  Dejar argumentos bajo la mesa, para sacarlos en un momento específico, como un juego de cartas buscando la  ganancia de una de las partes, resquebraja la confianza e impide la construcción de vínculos.

  • Los grandes problemas de la sociedad se vienen resolviendo en las dinámicas comunicacionales del día a día:

La forma como asumimos la comunicación en nuestro día a día va tejiendo las formas como los líderes sociales y quienes ejercen el poder,  vienen abordando la comunicación para dirimir la compleja situación de nuestra sociedad.  Quienes dirigen la sociedad se vienen comunicando desde antes de nacer…Quienes dirigen nuestras empresas y asumen como líderes en los equipos de trabajo, tienen hoy un desarrollo de la competencia comunicativa producto de un ejercicio diario, más allá de cursos sobre técnicas comunicativas.  Desde el seno del hogar se construye la comunicación.  Valores, creencias, prácticas, rituales, espacios y momentos comunicacionales se van cimentando a lo largo de la vida y lo que se manifiesta en la edad adulta, ante el liderazgo de proyectos, equipos y empresas, es el resultado del tejido construido a lo largo de la vida.

  • Padres, docentes y líderes empresariales son instrumentos para el desarrollo de la comunicación como agente vinculante entres seres humanos:

Estamos llamados a resignificar la comunicación, no como una técnica para lograr objetivos y metas, sino como el medio para construir una mejor sociedad.  El foco que ponemos en el fortalecimiento de la comunicación, no como una técnica, sino como un proceso deliberado de construcción conjunta, es una responsabilidad de todos.

Al reencuentro de la Comunicación:

Vínculos y relaciones en pro del bienestar común y del desarrollo sostenible, son posibles cuando asumimos nuestra relación con nosotros mismos, con los otros, con el cosmos y con la divinidad, como una apuesta al crecimiento de todos, como una apuesta al crecimiento del todo como uno indivisible, como un  propósito de vida.

Relacionarnos, asumiendo la comunicación como don y medio, lo puede hacer posible.

 

Por:  Margarita María Montoya M.  Líder de Proyectos en Gente Competente S.A.

Mayo 2021